Dios limpia las manchas

¿Te gustaría que nuestra ropa fuera más funcional, con capacidad de limpiarse sola después de mancharla? Bien, según la BBC, ingenieros chinos han desarrollado una «capa que hace que el algodón se limpie solo de las manchas y los olores cuando se expone a luces ultravioletas». ¿Te imaginas las implicaciones de algo así?
Una capa autolimpiante podría funcionar para la ropa manchada, pero solo Dios puede limpiar las manchas del alma. En la antigua Judá, el Señor estaba enojado con su pueblo porque «le [habían] dado la espalda», entregándose a la corrupción y el mal, y adorando a dioses falsos (Isaías 1:2-4). Peor aún, trataban de limpiarse ofreciendo sacrificios, orando mucho y reuniéndose en asambleas solemnes, pero seguían siendo hipócritas y pecadores (vv. 12-13). El remedio era reaccionar con un corazón arrepentido y presentar las manchas de sus almas ante un Dios santo y amoroso, cuya gracia los limpiaría y los haría espiritualmente «como la nieve […] emblanquecidos» (v. 18).
Cuando pecamos, no hay solución autolimpiante. Con un corazón humilde y arrepentido, debemos confesar nuestros pecados y colocarlos bajo la luz limpiadora de la santidad de Dios. Darles la espalda y volver al Señor. Y Él nos brindará perdón total y una comunión renovada. Marvin Williams - Pan Diario

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