Downtown Abbey era un programa de televisión británico sobre las vicisitudes de la ficticia familia Crawley durante los cambios sociales en la Inglaterra de comienzos del siglo XX. Uno de los personajes clave, Tom Branson, comenzó como chofer de la familia, antes de sorprender a todos al casarse con la hija menor de los Crawley. Después de un período de exilio, la pareja regresó a Downtown Abbey y él se volvió parte de la familia, accediendo a los derechos y privilegios que se le habían negado como empleado.
Nosotros éramos considerados «extranjeros [y] advenedizos» (Efesios 2:19), y excluidos de los derechos dados a los miembros de la familia de Dios. Pero por Jesucristo, todos los creyentes, sin importar sus trasfondos, son reconciliados con Dios y hechos «miembros de [su] familia» (v. 19). Entonces, con un gozo ilimitado y sin obstáculos «tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él» (3:12). Nos volvemos parte de una comunidad de fe que nos apoya y alienta (2:19-22), y mutuamente, nos ayudamos a comprender el amor abundante de Dios (3:18).
El temor y las dudas pueden hacernos sentir ajenos a los beneficios de ser parte de la familia de Dios, pero aférrate a la realidad de las generosas dádivas de amor (2:8-10) y disfruta de la maravilla de ser suyo. Lisa Samra - Pan Diario
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