Líderes estilo Salmo 72

En julio de 2022, el primer ministro británico fue obligado a dimitir porque muchos dudaron de su integridad. El suceso se desencadenó cuando el ministro de salud asistió a un desayuno de oración anual parlamentario, sintió la necesidad de tener una vida pública íntegra y renunció. Cuando otros ministros también lo hicieron, el primer ministro entendió que debía irse. Fue un momento notable, originado por una pacífica reunión de oración.
Los creyentes en Jesús son llamados a orar por sus líderes políticos (1 Timoteo 2:1-2), y el Salmo 72 es una buena guía, al describir la tarea del gobernante y una oración para ayudarlo a realizarla. El líder ideal es una persona justa e íntegra (vv. 1-2), que defiende a los vulnerables (v. 4), sirve a los necesitados (vv. 12-13) y se levanta contra la opresión (v. 14). Su tiempo gobernando es «como el rocío que destila sobre la tierra» (v. 6), que la hace fructífera (vv. 3, 7, 16). Mientras que solo el Mesías puede cumplir perfectamente este papel (v. 11), ¿qué mejor estándar de liderazgo se podría perseguir? La salud de un país está gobernada por la integridad de sus funcionarios. Busquemos «líderes estilo Salmo 72» para nuestras naciones y oremos por ellos para ayudarlos a encarnar las cualidades de este salmo. Sheridan Voysey - Pan Diario

Congregarse en Jesús

Cuando atravesaba un largo período de angustia y lucha emocional y espiritual debido a circunstancias difíciles en mi vida, habría sido fácil alejarme de la iglesia, pero me sentí impulsada a asistir todos los domingos.
Aunque mi situación siguió igual muchos largos años, reunirme y adorar con otros creyentes en los servicios, las reuniones de oración y el estudio bíblico me brindaron el aliento necesario para perseverar y mantenerme esperanzada. Y a menudo, no solo escuchaba un mensaje o enseñanza edificantes, sino que recibía consuelo, un oído atento o un abrazo que necesitaba.
El autor de Hebreos escribió: «no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos» (Hebreos 10:25). Él sabía que, cuando enfrentáramos dificultades, necesitaríamos el apoyo de otros; y que los otros necesitarían el nuestro. Por eso, este pasaje nos recuerda «[mantener] firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza», y nos insta a «[considerarnos] unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras» (vv. 23-24). Esto constituye gran parte de lo que significa estimularnos. Por eso, Dios nos guía a seguir reuniéndonos. Tal vez alguien necesite tu estímulo, y quizá te sorprenda lo que recibas a cambio. Alyson Kieda - Pan Diario

¡Jesucristo ha resucitado hoy!

Antes de que Charles Simeon asistiera a la universidad en Cambridge, Inglaterra, le encantaban los caballos y la ropa, y gastaba sumas enormes en su atuendo todos los años. Pero como la universidad requería que asistiera regularmente a la reunión de la Cena del Señor, comenzó a explorar sus creencias. Después de leer libros escritos por creyentes en Jesús, experimentó una dramática conversión un Domingo de Pascua. Despertándose temprano el 4 de abril de 1779, exclamó: «¡Jesucristo ha resucitado hoy! ¡Aleluya! ¡Aleluya!». Su fe fue creciendo mientras se dedicaba al estudio de la Biblia, la oración y la asistencia a las reuniones en la capilla. 
En la primera Pascua, la vida cambió para dos mujeres que llegaron a la tumba de Jesús. Un ángel, que había corrido la piedra que la cerraba, les dijo: «No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado» (Mateo 28:5-6). Llenas de gozo, adoraron a Jesús y fueron corriendo a contarles a sus amigos la buena noticia.
Encontrarse con el Cristo resucitado no es algo reservado para la antigüedad; Él promete encontrarse con nosotros aquí y ahora. Ya sea que experimentemos un encuentro dramático o no, Jesús se nos revela y podemos confiar en que nos ama. Amy Pye - Pan Diario

La pasión de Cristo

Antes de que Jim Caviezel protagonizara a Jesús en el filme La Pasión de Cristo, el director, Mel Gibson, le advirtió que el papel sería extremadamente difícil y podría afectar de forma negativa su carrera en Hollywood. Caviezel lo aceptó de todos modos, diciendo: «Pienso que tenemos que hacerlo, aunque sea difícil».
Durante el rodaje, Caviezel fue alcanzado por un rayo, perdió 20 kilos y fue azotado por error en una escena. Después, declaró: «No quería que la gente me viera a mí, sino a Jesús. Así se producirán las conversiones». Solo Dios sabe cuántos millones de espectadores experimentaron un cambio de vida.
La pasión de Cristo se refiere al período de mayor sufrimiento de Jesús, desde su entrada triunfal a Jerusalén el Domingo de Palmas, seguida de la traición, burla, azotes y crucifixión. Los relatos se encuentran en los cuatro Evangelios.
En Isaías 53, se predice su sufrimiento y el resultado: «Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados» (v. 5). Todos nosotros, «nos descarriamos como ovejas» (v. 6). Pero gracias a la muerte y resurrección de Jesús, tenemos paz con Dios. Su sufrimiento abrió el camino para estar con Él. Alyson Kieda - Pan Diario

Jesús, nuestro sustituto

Un muchacho rico de 20 años corría en una carrera de velocidad con su auto, cuando atropelló y mató a un peatón. Aunque lo condenaron a tres años de prisión, algunos creen que el hombre que compareció en la corte (y que después fue a la cárcel) fue un sustituto contratado por el conductor que cometió el delito. Este tipo de cosas ocurren en algunos países donde las personas alquilan a dobles para evitar pagar por sus delitos.
Esto puede sonar escandaloso e indignante, pero hace más de dos mil años, Jesús se convirtió en nuestro sustituto y «padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos» (1 Pedro 3:18). Como el sacrificio sin pecado, Jesús sufrió y murió una vez y para siempre por todos (Hebreos 10:10); por todos los que creen en Él. A diferencia de alguien hoy que decide sustituir a un delincuente para conseguir dinero, la muerte sustitutoria de Cristo en la cruz nos proveyó «esperanza», ya que entregó voluntaria y generosamente su vida por nosotros (1 Pedro 3:15, 18: Juan 10:15). Lo hizo para salvar el abismo entre nosotros y Dios. Que nos regocijemos y hallemos consuelo y confianza en esta profunda verdad: solo por la obra sustitutoria de Cristo podemos —nosotros, pecadores necesitados— tener una relación con nuestro Dios amado y completo acceso espiritual a Él. Marvin Williams - Pan Diario